 La endometriosis es una enfermedad, a menudo progresiva, en la cual
islotes de mucosa uterina se implantan fuera del útero. La mayoría de las veces,
los focos de endometriosis
se encuentran en la zona pélvica (por ejemplo, sobre el peritoneo, en los ovarios, intestino o vejiga);
más raramente, también pueden encontrarse en otros órganos (piel, pulmones). Los focos de endometriosis
están sujetos a la influencia de las hormonas del ciclo menstrual. Al igual que la mucosa uterina normal,
que también se llama «endometrio», los focos de endometriosis evolucionan de forma cíclica y sangran. Todavía
se desconoce porqué aparece una endometriosis. El riesgo aumenta cuando las reglas duran mucho tiempo
o los ciclos son más cortos. Sin embargo, también existen factores genéticos o tóxicos medioambientales,
como, por ejemplo, la dioxina, que predisponen a la endometriosis. Se
entiende por «menstruación retrógrada» el hecho de que, durante las reglas, una
parte de la sangre menstrual
entra en la cavidad abdominal a través de las trompas. Este fenómeno desempeña un papel importante en
la aparición de una endometriosis. En efecto, esta sangre contiene células viables de la mucosa uterina.
Si la mucosa presenta una resistencia aumentada o si la mujer adolece de cierta debilidad del sistema
inmunológico, las células de la mucosa pueden sobrevivir en la cavidad abdominal y adherirse al peritoneo
o incluso implantarse. |