 Se trata de una intervención realizada bajo anestesia y que precisa
dos o tres pequeñas incisiones cutáneas en el ombligo y en distintos puntos del bajo vientre. El médico
introduce un endoscopio (como un pequeño telescopio) en el ombligo, que le permite observar la cavidad
abdominal con una visión panorámica. Con la ayuda de finos instrumentos introducidos en el bajo vientre,
el médico puede examinar cuidadosamente los órganos internos, obtener muestras de tejido y destruir
o eliminar directamente los eventuales focos de endometriosis, utilizando un láser o una corriente eléctrica. A
continuación, las muestras de tejido obtenidas se analizan bajo el microscopio, lo que permite confirmar
el diagnóstico.
Diagnóstico por laparoscopia Los pequeños focos, como los de la imagen de la derecha, muchas veces son demasiado pequeños para poder diagnosticarse de forma fiable mediante técnicas de imagen. Por ello, es muy importante realizar una laparoscopia para confirmar el diagnóstico. | |  |
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